Félix Asenjo: «Los movimientos de renovación pedagógica pusieron la mirada sobre el alumno y hoy sigue siendo imprescindible ese enfoque»

El profesor Félix Asenjo Gómez ha publicado la investigación histórica La renovación pedagógica y el movimiento Somosaguas. El caso de la escuela de magisterio de la Iglesia Escuni (1967-1983), una obra sobre la situación de la educación española en la década de los setenta del siglo pasado y las escuelas de magisterio de la Iglesia en ese periodo, con especial atención a la fundación de nuestro Centro Universitario de Educación.

Félix Asenjo: «Los movimientos de renovación pedagógica pusieron la mirada sobre el alumno y hoy sigue siendo imprescindible ese enfoque»

Doctor en Historia de la Educación por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Asenjo ha puesto el foco especialmente en el movimiento Somosaguas, dando valor a una corriente que introdujo un modelo pionero de educación personalizada. Transformó las aulas y sirvió de base para reformas educativas posteriores.

Hemos tenido la oportunidad de profundizar en la obra y reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de la educación con la ayuda del profesor Asenjo, al que agradecemos su disponibilidad.

Abro la conversación con una cuestión muy directa: ¿Qué pueden aprender las facultades de Educación del siglo XXI de una experiencia de innovación pedagógica que tuvo lugar hace más de cincuenta años?

Esta es una pregunta muy amplia, que en el fondo es preguntar por el papel de la Historia. Al decir de Borges “somos nuestra memoria”, pero en este caso concreto se podría responder con una idea sencilla: innovación no es aplicar tecnología. Hoy la escuela padece de algo que podríamos llamar “tecnocentrismo”, y claro, hace cincuenta años no existía la tecnología que hoy disfrutamos, pero esta tecnología debemos entenderla como una mera herramienta. Los movimientos de renovación pedagógica pusieron la mirada sobre el alumno y hoy sigue siendo imprescindible ese enfoque.

El título del libro hace referencia al movimiento Somosaguas, un nombre poco conocido para muchos lectores. ¿Qué fue exactamente este movimiento y por qué supuso una auténtica renovación pedagógica?

El movimiento Somosaguas fue un auténtico movimiento de renovación pedagógica, contemporáneo de otros muchos que se dieron en los años sesenta y setenta. No es un desconocido para los historiadores de la Educación, pero es cierto que no ha trascendido como otros, quizá porque su influencia fue asumida por la oficialidad y se institucionalizó a través de la ley de educación. Es un fruto singular de la acción educativa de la Institución Teresiana.

¿Qué le llevó a investigar todo este movimiento, en el que Escuni forma parte de manera destacada, y a convertir esa investigación en un libro? ¿Siempre pensó que esta historia merecía ser contada?

Tengo una vinculación como docente en Escuni desde hace muchos años y cuando tuve que decidir un tema de investigación me pareció apropiado por la cercanía de las fuentes y también por el desconocimiento que había sobre el tema. El que esa investigación se haya convertido en un libro se debe, entre otras cosas, a la petición expresa que me manifestaron los componentes de mi tribunal de tesis, quienes me animaron a convertirla en un texto de divulgación académica, y al apoyo decidido de mis directoras de tesis. Es mi modesta aportación a la historiografía educativa.

¿Hay metodologías que hoy consideramos innovadoras que ya se pusieron en práctica hace décadas?

Sí, claro. Me resulta difícil pensar en algo que se esté haciendo ahora que no tenga una relación, más o menos directa, con el Movimiento de Escuela Nueva o los Movimientos de Renovación Pedagógica. Pero sí es cierto que estamos viviendo una nueva etapa de renovación en la escuela, con ideas muy interesantes y apoyada en las herramientas tecnológicas, que es lo novedoso.

La educación personalizada ocupa un lugar central en esta historia. ¿Qué significaba entonces este concepto y qué vigencia tiene en la escuela actual?

La educación personalizada es una corriente educativa de procedencia católica que tiene distintas manifestaciones en diversos países europeos a partir de los años sesenta (Italia, Francia, España) y que después se extenderá por toda Hispanoamérica. Su base filosófica es el Personalismo francés, al que se le añaden los elementos pedagógicos de la Escuela Nueva y los avances en psicología educativa que se fueron produciendo. En la actualidad, su especificidad ha quedado diluida en el modo docente que predomina en la escuela, un modelo centrado en el desarrollo del alumno.

Este modelo, además, forma parte del ADN de Escuni, ¿verdad?

Eso es muy cierto. Escuni nace como respuesta a una situación concreta en la que las antiguas escuelas de la Iglesia tienen que adaptarse a la nueva legislación y optan por su asociación. Pero junto a esta respuesta adaptativa hay una apuesta clara y consciente por hacer algo distinto, apropiado a las exigencias de los nuevos tiempos, poniendo al alumno en el centro de atención.

Durante la investigación imagino que habrá consultado documentos, fotografías o testimonios de antiguos profesores o alumnos. ¿Ha habido alguna historia o anécdota que le emocionara especialmente?

He encontrado pequeñas anécdotas y documentos curiosos, pero si tengo que destacar algún descubrimiento es el papel fundamental que representó el hermano de La Salle Emiliano Mencía. La transformación de las antiguas escuelas de la Iglesia en modernas escuelas de magisterio y su apuesta decidida por un modelo de educación personalizada se debe en gran medida a su inspiración, trabajo y perseverancia. De alguna forma le debería ser reconocido.

La obra sitúa la educación dentro de un momento de profundos cambios sociales y culturales. ¿Cómo influyeron la Transición, el Concilio Vaticano II o las transformaciones educativas en aquella experiencia?

El análisis del contexto en el que aparece Escuni y la modernización del resto de las escuelas de la Iglesia es uno de los apartados de especial interés de esta investigación. La década de los sesenta y setenta es una etapa histórica especialmente creativa, que después tendrá sus frutos. El tardofranquismo es un momento de cambio y esperanza, a la vez que la celebración del Concilio Vaticano II será el acontecimiento eclesial más importante del siglo, del que todavía no se han desarrollado todas sus consecuencias. Sin tener en cuenta este contexto de apertura no se entiende la apuesta educativa personalizada de ese momento.

¿Qué papel desempeñó el profesorado en aquella renovación? ¿Qué características tenían aquellos docentes que impulsaron un modelo tan innovador?

No hay duda de que los profesores fueron protagonistas del cambio. A los docentes de aquellos momentos los animaba un espíritu de renovación y mejora de la sociedad a través de su acción educativa, del papel protagonista de la escuela. Estaban ávidos de formación, acudían gustosos a las escuelas de verano y creían en la educación. Era un momento optimista que sirvió para dar los primeros pasos en la renovación de la escuela, algo que se vio reflejado en la Ley General de Educación de 1970.

Ahora que hablamos tanto de innovación educativa, ¿cree que a veces olvidamos mirar a experiencias que ya demostraron su eficacia hace décadas?

Sin duda. En general hay poca perspectiva histórica en lo que hacemos en el aula. No es que haya que estar constantemente mirando hacia atrás, pero sí ser conscientes de que siempre se crea sobre lo que ya existe y por eso es importante conocerlo.

Si tuviera que elegir una sola idea del movimiento Somosaguas que debería recuperarse hoy en las facultades de Educación, ¿cuál sería y por qué?

El movimiento Somosaguas bebe de la acción educativa iniciada por Pedro Poveda y de la experiencia posterior de Pierre Faure. No se puede resumir en unas líneas todo un movimiento, pero una idea fuerza es la que considera al maestro y al alumno como colaboradores en la construcción del conocimiento. En palabras de Faure, toda persona aprende por sí misma a ser más de lo que es, a desarrollarse y convertirse en persona, y el maestro debe ayudarle a tomar conciencia de ello.

¿Qué supuso la creación de Escuni en un contexto como el que hemos contado?

Escuni supuso la apuesta decidida de todas las instituciones que lo formaron por unas escuelas adaptadas a su tiempo, conscientes de su papel educador y de su modelo educativo. Y supuso el germen de un centro universitario que sigue con ese mismo espíritu.

¿La unión de las escuelas universitarias de la Iglesia en Madrid se puede considerar un ejemplo de compromiso con la sociedad y los estudiantes?

Por supuesto, fue un compromiso adoptado de forma consciente por la jerarquía y las distintas instituciones religiosas que se dedican a la educación. El papel educativo de la Iglesia en la sociedad a lo largo de los siglos no se puede negar, y en el último tercio del siglo XX también es patente.

Con la perspectiva que da el tiempo y la experiencia transcurridas, ¿cree que Escuni ha cumplido con su objetivo fundacional?

Desde un principio Escuni creció rápidamente en número de alumnos, en profesorado e instalaciones. El que eso siga manteniéndose es prueba de que continúa la senda de sus objetivos fundacionales.

Vivimos un momento marcado por la inteligencia artificial y la digitalización. ¿Qué enseñanzas puede ofrecernos una experiencia pedagógica nacida hace más de medio siglo para afrontar los retos educativos del presente?

La inteligencia artificial es un desafío y a la vez una oportunidad. Ha llegado muy deprisa, pero debemos verla como una herramienta a nuestro favor. La enseñanza de la experiencia pedagógica que nos ocupa nos muestra que primero debemos interrogar a la escuela para ver cuáles son las nuevas necesidades del alumno y después actuar en consecuencia, utilizando todo lo que está a nuestro alcance. Pero en el fondo esta es la tarea de siempre de la institución escolar, dar respuesta a los tiempos en los que se vive.

Después de profundizar en la historia de Escuni, ¿qué le gustaría que sintieran los estudiantes y profesores actuales al leer este libro: orgullo, inspiración, responsabilidad… o quizá una combinación de todo ello?

Con esta investigación solo he pretendido recoger unos datos que estaban dispersos y dejar constancia de una experiencia educativa concreta, como otras muchas que han existido en la historia de la educación. Lo especial para Escuni es que esta experiencia sigue viva y quienes la continúen pueden sentir un poco de todo lo que citas, cada uno según su implicación.

Félix Asenjo Gómez

Doctor en Historia de la Educación por la UNED (2023). Licenciado en Filosofía y Letras, en la Sección de Ciencias de la Educación, por la Universidad Pontificia de Comillas (1986). Diplomado Especialista en Formación de Adultos por la Universidad Autónoma de Madrid (1989) y posee la Declaración Eclesiástica de Idoneidad. Fue orientador en Consulting educativo en el Centro de Estudios y Psicodiagnóstico CEP.

Profesor del área de Pedagogía desde 1999, entre 2007 y 2015 desempeñó el cargo de responsable del Departamento de Pedagogía y entre 2021 y 2023 el de coordinador del Departamento de Prácticas. Imparte actualmente las asignaturas de Teoría de la Educación, Historia de la Educación y Organización Escolar.

Además de este libro, publicado en 2026, Félix Asenjo es autor de artículos de investigación en revistas especializadas y de capítulos de obras colectivas, y ha participado en diversas jornadas y congresos pedagógicos.

La renovación pedagógica y el movimiento Somosaguas. El caso de la escuela de magisterio de la Iglesia Escuni (1967-1983)

Resumen: La Iglesia española creó unas escuelas de magisterio a finales de los años cuarenta que con la Ley General de 1970 tuvieron que adaptarse a una nueva situación, y lo hicieron buscando una renovación metodológica singular, implementando un modelo de educación personalizada considerado entonces pionero. Este libro analiza el modelo pedagógico usado para la formación de los docentes, con el ejemplo de la escuela de magisterio Escuni, resultante de la fusión de escuelas madrileñas de la Iglesia.

Emiliano Mencía impulsó estas fusiones y el paradigma de educación personalizada desde la Comisión Episcopal de Enseñanza. Para ello se nutrió de la experiencia desarrollada por el movimiento Somosaguas. La nueva pedagogía transformó la dinámica del aula, adaptando espacios, horarios y programaciones para fomentar la autonomía del estudiante. El resultado fue la materialización de una experiencia práctica de escuela activa.

Ficha TécnicaLa renovación pedagógica y el movimiento Somosaguas

ISBN-13: 9788410458413

Num. Páginas: 370

Tamaño: 160×230

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Año: 2026

Editorial: Aula Magna Proyecto clave McGraw Hill

Idioma: Español

 

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